Soñadores que encontraron rumbo

1/10/10

No obstante hay momentos en la vida en los cuales uno se encuentra solo.
En los albores de la juventud, en circunstancia de ir abandonando la infancia en ese sentimiento de que alrededor no hay nada, que el vacío que circunscribe al cuerpo es abismal a veces solo suele encontrase una mano de un par con quien llorar el terror. Crisis, decisiones personales y diferenciaciones con los otros ubican, también, al borde de esos abismos en que la mano salvadora que se encuentra solo suele ser la convicción de que esto es un estado pasajero que se a elegido pasar para poder avanzar mejor en la vida. Cuando se deja de compartir las vivencias, afecto, forma de ver el mundo la angustia por las pérdidas es el mejor parangón que se tiene para saber que se ha sentido en los momentos del nacimiento en donde arrojados a un mundo desconocido y hostil nada se sabe de que se trata ni que vendrá, sabiendo que no se es arrojado sino que es una decisión de nacer hacia algo nuevo por que el mundo anterior ya queda chico y asfixiante es que se vuelve a caminar, y en esta ocasión actual por los propios medios.

1 comentario:

wolfii dijo...

la soledad nos acompaña porque nosotros la buscamos ;o


saludos :)